Saber cómo cocinar al vapor es aprender a disfrutar de las propiedades y el sabor de los alimentos. Pero además hay otras ventajas. Cocinar al vapor es sencillo, rápido, limpio y barato.
Si te gusta cocinar, seguramente te habrás esforzado por recuperar las recetas de la abuela, tratar de imitar el plato estrella que preparaba tu madre en casa, o seguir los pasos de esos maestros y maestras de la cocina que nos enseñan recetas con fundamento.
Pero en la cocina, como ocurre con otras artes, hay veces que “menos es más”. Y eso es precisamente lo que ocurre con la cocina al vapor. Al cocinar al vapor pueden disfrutar de todo el sabor de los alimentos. Y aprovechar todas sus propiedades.
Al cocinar al vapor mantienes el sabor y las propiedades de los alimentos
Básicamente cocinar al vapor es una técnica que solo emplea vapor de agua -u otro líquido- para cocer los alimentos sin sumergirlos en el agua. Se trata de utilizar un recipiente con pequeños agujeros el que se colocan los alimentos para que se cocinen sobre una fuente de vapor. El recipiente está situado de manera que no llegue a tocar el líquido, con lo que estos conservarán todas las vitaminas, propiedades y sabor que, de otra manera, se disolverían el líquido de cocinado.
Además, también se consigue respetar mejor la textura que con un proceso de ebullición. Sobre todo en el caso de los alimentos más delicados, como pueden ser algunas verduras y pescados.
A pesar de que es una técnica muy sencilla, te aconsejamos que compres una vaporera eléctrica. No son caras y es una muy buena opción para preparar un menú completo de una sola vez. Aunque ya te avisamos de que en este caso solo podrás usar agua para generar vapor. Es lo que aconsejan la mayoría de los fabricantes para su correcto funcionamiento.
La principal ventaja de estos pequeños electrodomésticos es su funcionalidad. La mayoría de ellos suelen tener dos o tres pisos, lo que hace posible preparar varios alimentos a la vez, en cantidad suficiente para dos o tres comensales.
Además es posible ajustar los tiempos de cocción necesarios para cada uno de ellos, retirarlos fácilmente y de forma progresiva del recipiente, y seleccionar la proximidad la fuente de vapor.
Colocaremos en la base los alimentos que requieren más tiempo– patatas, boniatos, nabos- y en los pisos intermedios las verduras -judías verdes, zanahorias y cebolla- y en la parte más elevada el pescado. De esta manera conseguimos cocinar al vapor un menú completo en no más de 10 minutos.
Cocinar al vapor es rápido y sencillo
En el caso que prefieras utilizar utensilios que ya tienes en casa, solo necesitas una olla y un colador o recipiente similar que tenga un tamaño suficiente y encaje en el diámetro, para colocarlo, siempre sin tocar el liquido, sobre el agua o el caldo que le aportará el vapor que necesitamos para la cocción.
Algunas ollas a presión se venden con un cestillo que permite cocinar al vapor. Además son ideales hacer para flanes, terrinas o esterilizar conservas. Te las recomendamos.
Una parte muy interesante de cocinar al vapor es la posibilidad de aromatizar adecuadamente el líquido que usamos para generar el vapor, lo que aportará más sabor y un toque personal a tus recetas.
Puedes utilizar el caldo de cocción de carnes y verduras y especiadas para cocer otros alimentos. Esta es la forma tradicional de elaboración de cualquier kus-kus tradicional.
Pero también puedes añadir al agua corteza de limón o de naranja, hierbas aromáticas -menta, albahaca, tomillo, romero- y granos de pimienta o mostaza. Te sorprenderá el resultado.
¿Quieres algunos trucos útiles para cocinar al vapor? Sigue leyendo:
- No pongas aceite en los alimentos que vayas a cocinar al vapor, es siempre mejor añadirlo crudo cuando ya estén listos.
- Si vas a preparar pescado y no quieres que se mezcle su olor con el de otros alimentos, puedes hacerlo en papillote envolviéndolo con un papel de horno.
- Corta las porciones lo más uniformemente posible. De esta forma conseguirás que se cuezan por igual sin necesidad de emplear más tiempo del necesario y desaprovechar así sus propiedades.
- Calienta al máximo el agua de la vaporera u olla antes de añadir las verduras, esto ayudará a que la temperatura interna sea uniforme.
- No añadas sal u otros condimentos antes de cocinar los alimentos. Solo conseguirás que se ablanden y pierdan los jugos y el sabor. Recuerda condimentar siempre al final, una vez estén servidos en el plato.
Tareca, Vending que te hace feliz