La importancia de que los niños desayunen de forma saludable radica en cuatro aspectos: adquirir hábitos saludables, empezar el día repletos de energía, aportar los nutrientes necesarios para su desarrollo físico y emocional como para su rendimiento escolar y evitar que sientan cansados, irritables o decaídos nada más ponerse en marcha.

Sabemos que un buen desayuno que aporte calcio, hierro y zinc, entre otros minerales y vitaminas como la C, D, E y A, les proporciona entre el 30 y el 35% de las necesidades nutricionales que los niños en edad escolar necesitan para comenzar el día con fuerza y con las defensas en niveles óptimos para poder hacer frente a cualquier enfermedad o infección.

No debemos olvidar tampoco que el desayuno es la primera comida que los niños ingieren después de 8 o 10 horas en ayunas ya que cuando dormimos, nuestras funciones cerebrales también descansan y para poder reactivarse necesitan ese aporte energético que les ofrece un buen desayuno.

Hábitos infantiles saludables que nunca se olvidan

Además dentro de la importancia de que los niños desayunen de forma saludable se encuentra también la de adquirir unos hábitos, que serán mucho más difícil que en la edad adulta estos se pierdan por el camino.

Pero para que aprendan esos hábitos saludables hay que hacerlo de manera atractiva. ¿Cómo? Sigue estas recomendaciones:

  • Desayuna con ellos. El desayuno es un hábito que se aprende y es importante que puedan compartir y disfrutar ese momento contigo. Si ven que tú desayunas bien, ellos también querrán hacerlo.
  • Varía los alimentos. Es importante que prepares diferentes desayunos a lo largo de la semana, aprovecharás al máximo las opciones y evitarás que se aburran de tomar siempre lo mismo.
  • Hazles participar en la elaboración. Que aprendan formando parte del proceso para que conozcan las propiedades de los alimentos y que les resulte divertido comer sano pasándoselo bien.
  • Intenta evitar las prisas. Dejando el resto de cosas preparadas la noche anterior para poder disfrutar plenamente de ese ratito por la mañana, en calma y a ser posible, siempre a la misma hora.
  • No omitas nunca el desayuno. Bajo ninguna circunstancia, aquí no valen excusas, es importante que los niños salgan desayunados de casa. De nada vale tomar cualquier cosa para que se sientan llenos, sino que es esencial tomar alimentos que aporten nutrientes y además en las cantidades necesarias para que el desayuno se considere saludable.

Desayuno con buenos nutrientes para su desarrollo

Como hemos señalado antes, la importancia de que los niños desayunen de forma saludable radica en los nutrientes que reciben para su desarrollo. ¿Dónde puedo encontrar esos nutrientes? ¿Cómo preparar un desayuno rico, fácil y sano?

  • Fruta entera mejor que zumos. La pulpa de la fruta es fuente de vitaminas, minerales y fibra. Los arándanos por ejemplo previenen las infecciones en las vías urinarias (tan comunes en edad escolar) y el aguacate o el kiwi son ricos en vitamina E, fortalecerán sus defensas y disminuirán las posibilidades de resfriados.
  • Si se va a tomar pan, que sea integral. Es más sano también por su alto contenido en fibra y porque proporciona hidratos de carbono de absorción lenta que evita los temidos picos de azúcar en sangre.
  • Incluir los huevos a diario. Son una fuente fantástica de proteína y se pueden servir de muy distintas maneras: revueltos, en tortilla, pasados por agua… ofrecen muchas posibilidades para ir variando tus desayunos.
  • Apuesta por el yogur. Es rico en calcio y proteínas, esenciales para fortalecer dientes y huesos algo fundamental en su etapa de crecimiento y además protegen y refuerzan la flora bacteriana para que puedan asimilar de forma mucho más efectiva los nutrientes.

Si optas por el cacao, que sea siempre con la menor proporción de azúcar posible. Se trata de un excelente alimento energizante que contiene nutrientes básicos como el calcio, minerales, antioxidantes y proteína vegetal que les ayuda a mantenerse activos y enfocados.

Tareca, Vending que te hace feliz