Un superalimento hace referencia a ciertos alimentos que proporcionan numerosos beneficios a la salud humana resultado de una alta densidad nutricional. Cada día es más habitual encontrarlos en las estanterías de supermercados y tiendas especializadas. Y su uso y consumo es cada vez más popular.
Beneficios de los superalimento
Pero, ¿de qué beneficios estamos hablando? Los superalimentos tienen una cantidad significativamente mayor de nutrientes específicos: Vitaminas y minerales; proteínas o sustancias denominadas bioactivas, como las fibras, los polifenoles, o los antioxidantes cuyo efecto beneficioso sobre la salud está demostrado.
Y aunque el único superalimento reconocido por la comunidad científica es la leche materna, que contiene todo lo que el recién nacido necesita para su crecimiento y desarrollo durante los seis primero meses de vida, sí que es cierto que hay muchos productos que aportan muchos nutrientes a nuestro organismo.
No solo los más exóticos, como la chía, las bayas de Goji o las semillas de lino, también los más conocidos como el cacao, las nueces o el aguacate.
Superalimentos que no pueden faltar en tu dieta
- Té verde. Los múltiples antioxidantes que contiene ayudan a regular el colesterol. Además, activa el metabolismo. Eso sí, recuerda que debes de consumir menos de cuatro tazas al día, para evitar problemas.
- Quinoa. Es una fuente rica de proteínas, además de minerales como hierro, fósforo y calcio.
- Cacao. Contiene fibra, es rico en minerales y es antioxidante. Además, tiene propiedades antidepresivas y afrodisíacas. Pero al igual que ocurre con el té, no abuses de su consumo.
- Brócoli. Ayuda a eliminar las toxinas de la sangre. Es una fuente rica en fibra, vitaminas y minerales que combaten la oxidación de la piel.
- Chía. Las semillas de chía son ricas en proteínas, fibras y contienen mucho omega 3.
- Arándanos. Contiene muchas vitaminas y un alto poder antioxidante y antiinflamatorio. Son bajos en grasas y ayuda a fortalecer el colágeno.
- Frutos secos. Aportan un alto valor energético. Son ricos en fibras, grasas saludables esenciales para el organismo, como el ácido oleico y el omega 3, y minerales como fósforo, calcio o potasio, que ayudan a la prevención del enfermedades coronarias.
- Kale. Conocida también como col rizada o berza, contiene minerales, como hierro y calcio, y vitaminas A,C,K y B6, que ayudan a reducir la aparición de células cancerígenas.
- Calabaza. Tiene un alto porcentaje de magnesio y cinc. Es baja en calorías y tiene propiedades depurativas y antiinflamatorias. Ayuda a combatir el estreñimiento y protege de los rayos del sol.
- Jengibre. Contiene múltiples aceites esenciales para nuestro organismo y es rica en citaminas B y C, calcio y fósforo. Favorece la correcta circulación de la sangre, tiene propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, acelera el metabolismo y refuerza el sistema inmunológico.
Eso sí, un alimento por si solo, a pesar de la cantidad de nutrientes que tenga, no será suficiente. Es muy importante no centrar nuestra alimentación en ellos únicamente, sino incluirlos en nuestra dieta para que, junto con otros alimentos, aporten nuestro cuerpo todos los nutrientes que necesita.
Tal y como afirma la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte de que ningún alimento tiene propiedades milagrosas. La clave está en seguir una dieta variada, equilibrada y saludable.