¿Quieres saber cómo hacer una hamburguesa casera gourmet? La hamburguesa se ha convertido desde hace más o menos una década en un desafío para los paladares caprichosos.

Han pasado de ser el icono de la comida rápida a servirse como bocado delicatessen en cartas de caterings y restaurantes de vanguardia. Las hamburguesas han ganado prestigio.

Las nuevas tendencias culinarias que han sabido potenciar las buenas materias primas y la creatividad para desmitificar a la reina de la comida basura.

Lo que hay que tener en cuenta para hacer una hamburguesa casera

Pocos ingredientes bastan para lograr una hamburguesa gourmet del más alto nivel: carne picada de calidad, sal y especias al gusto.

Ahora bien, para ganarte el reconocimiento de tus comensales, además de utilizar ingredientes de primera calidad, hay algunos consejos que merece la pena tener en cuenta en este cómo hacer una hamburguesa casera gourmet.

Tanto en la preparación de la carne como a la hora de cocinarla

Lo primero y principal, empieza por elegir una buena pieza de carne y pedir que nos la piquen en el mercado. No existe una fórmula matemática, pero se recomienda entre 70-80% de carne magra y un 20-30% de grasa para conseguir una hamburguesa jugosa y sabrosa.

En el caso de las hamburguesas de pollo, además de la pechuga, es conveniente añadir carne del muslo para que queden más sabrosas y tiernas. Entre 150 y 200 gramos son suficientes para una ración estándar.

Consejos para hacer una hamburguesa casera

Sigue estos consejos si quieres saber cómo hacer una hamburguesa casera gourmet deliciosa:

  1. Escoger bien la carne. Cuanto más noble sea mejor, y sobre todo que sea muy fresca. Si hacemos la hamburguesa de vaca, puede resultar genial con que sea tapa, babilla o falda.
  2. También podemos hacerla de pollo o de cerdo, pero es conveniente no mezclar carnes si queremos definir bien el sabor. Además de que tienen condiciones de conservación diferentes. Los chefs recomiendan la carne madurada por ser más sabrosa.
  3. No amasar en exceso. Un punto tan breve como importante. Cuanto más manipulemos la hamburguesa, peor nos quedará, se apelmazará, no quedará suelta. Es muy importante a la hora de trabajar la carne no presionarla demasiado. Solo lo justo, para que no se deshaga al ponerla en la plancha o en la sartén y se aprecie mejor su textura original.
  4. Es muy importante consumir la carne fresca. La carne picada es más sensible al deterioro. Si es de ternera puede conservarse en nevera dos o tres días bien, pero no más para evitar que se oxide.
  5. Antes de cocinar la carne, debemos dejar que se atempere. Saca las hamburguesas de la nevera antes de cocinarlas. Cocinarlas a temperatura ambiente evita que la carne se encoja y se ponga dura al ponerla sobre la sartén caliente.
  6. Un golpe de fuego fuerte al empezar para sellar la carne, para que se vaya haciendo sin resecar y consiguiendo un exterior dorado.
  7. Dale el tiempo preciso. De 3 a 4 minutos de fuego por cada lado es suficiente. Una hamburguesa de ternera no debería hacerse más de ese tiempo. Es el punto perfecto para conseguir una carne tierna y jugosa que mantenga todo su sabor.
  8. Hazla en una plancha o sartén antiadherente con tan solo unas gotas de aceite. La grasa de la propia carne debería ser suficiente. No se trata de freír la hamburguesa.
  9. Se desaconseja congelar las hamburguesas una vez hechas. Al descongelarla pierden agua, la carne se apelmaza y queda seca en la sartén.
  10.  Elige bien los condimentos. Sal y pimienta recién molida pueden ser suficientes. No se trata de enmascarar el sabor de la carne, sino todo lo contrario. Ahora bien, en su justa medida, la carne admite un montón de especias como comino o curry, hierbas frescas como perejil o cilantro. O incluso otros ingredientes a parte de la carne que le pueden dar un toque muy diferente, como cebolla, verduras frescas, dátiles, ciruelas pasas.
  11. La elección del topping. Una hamburguesa puede llevar o no llevar queso pero si decidimos añadirlo, ¿cuándo debemos hacerlo? El momento ideal es cuando ya hemos dado una vuelta a la hamburguesa en la brasa, entonces lo ponemos, le damos otra vuelta, y listo.

Puede sustituirse por cebolla caramelizada (que incorporaremos tal como hemos hecho con el queso) e incluso por huevo frito. Si optamos por el queso puede ir bien un cheddar o idiazábal, los manchegos, o los provolones italianos… pero si quieres arriesgar prueba con un roquefort o un cabrales.

El pan también cuenta

Un mal pan puede arruinarnos la hamburguesa por completo. Como pasa con el resto de ingredientes, el pan ha de ser de buena calidad, tierno y fresco del día.

Como ves hasta las fórmulas más sencillas tienen sus secretos. En tus manos está convertir una simple hamburguesa en un bocado delicioso y con personalidad si sigues los pasos de este cómo hacer una hamburguesa casera gourmet.

Tareca, Vending que te hace feliz

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies