¿Qué es la comida precocinada? ¿Es una opción saludable? Su éxito responde a las necesidades del nuevo consumidor que busca rapidez, frescura y variedad.

El consumo de comida precocinada en nuestro país sigue aumentando y se sitúa en los 14,64 kilogramos por persona al año.

Y es que, parece ser que cuando hay prisa, 4 de cada 10 personas opta por este tipo de productos muy acordes con nuestro ritmo de trabajo y rutinas diarias

A pesar de que el sector de los platos preparados ha evolucionado de manera considerable en los últimos años, gracias a las mejoras en los procesos de elaboración y la selección de las materias, es necesario saber de qué es la comida precocinada, para distinguir sus cualidades y su aporte a nuestra dieta.

Comida precocinada fácil de preparar y práctica

La comida precocinada es práctica y muy fácil de preparar, pero también tiene sus inconvenientes. El mercado alimentario nos ofrece en la actualidad productos en diferentes formatos que están sometidos a un mayor o menor grado de procesamiento.

Pero tanto unos como otros están pensados para su consumo inmediato e intentan emular el aspecto y la presencia de estas mismas elaboraciones en fresco.

Su éxito responde a las necesidades del nuevo consumidor que busca rapidez, frescura y variedad.

Los fabricantes se están aprovechando el alto el consumo de este tipo de productos para introducir platos de “alta gama”, adaptados a los nuevos gustos y tendencias nutricionales.

Qué tipos de comida precocinada nos encontramos en el mercado

Entonces ¿qué es la comida precocinada? En su mayoría estos platos son sometidos a un precocinado parcial, posteriormente se congelan y para su consumo es necesario completar el cocinado del producto ya sea para freír en una sartén, hornear o cocinar en el microondas. Podemos encontrar pescados y carnes rebozados, croquetas, patatas prefritas, pizza, pan, platos dietéticos, verduras salteadas, arroces, etc.

A ellos tenemos que añadir los alimentos llamado de cuarta y quinta gama. Los primeros son envasados para un consumo inmediato.

Estos productos no han sido sometidos a un tratamiento térmico alguno, por ende deben mantenerse en refrigeración y tienen un periodo de caducidad muy corto, de 7 a 10 días.

Comida envasada

Suelen estar envasados en bandejas o bolsas, con una baja concentración de oxígeno para prevenir su contaminación y prolongar su conservación.

Así se prolongar la vida útil del alimento y se inhibe el crecimiento de microorganismos. Son productos mínimamente procesados.

Por su parte los de quinta gama, se comercializan envasados, normalmente al vacío o en atmósferas modificadas para prolongar su vida útil.

Antes de consumirlos requieren un calentamiento previo, ya sea en microondas o en horno normal, muchas veces en el propio envase y sin necesidad de grandes manipulaciones. Su fecha de caducidad es mucho más prolongada que los de cuarta gama, 2 ó 3 meses aproximadamente.

¿Es saludable la comida precocinada?

Ahora que ya sabemos qué es la comida precocinada, contestamos a la segunda pregunta, ¿es saludable? Por lo general, los platos precocinados contienen aditivos y están mucho más condimentados que los que preparamos en casa.

Además contienen grasas de origen diverso, y en algunos casos con una dosis considerable de grasas saturadas y azúcares.

Así que, debemos mirar bien la etiqueta del alimento si queremos saber lo que estamos comiendo.

Diferencias entre productos precocinados

Es importante revisar la cantidad de calorías que contiene el alimento por cada 100 gramos, su proporción de nutrientes y su cantidad de sal, azúcar y grasas saturadas.

Evita las elaboraciones y productos que tengan un volumen de grasa superior al 20%. Además, las grasas saturadas no deben superar el 10% de las grasas totales. En cuanto al azúcar, máximo 5%, con los carbohidratos, entorno 30 gr por ración. Si el porcentaje de azúcar similar o superior al de los carbohidratos, limita su consumo.

En cuanto a la sal, no más de 1 gramo o 2, la cantidad máxima de sal recomendada al día por la OMS es de 5 gr. Los sobres de sopa, purés, pasta preparada y cubitos de caldo concentrado contienen niveles altos de sal oculta, por la que hay que moderar su consumo.

De todo ello podemos concluir que no todos los precocinados son iguales en lo que se refiere a su valor nutricional, que es muy importante  saber “leer” las etiquetas del producto y que, en cualquier caso, es mejor realizar un consumo moderado y dejar los precocinados para las ocasiones.

Tareca Vending

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