Las máquinas expendedoras tendrán que dejar de servir las bebidas en vasos de plástico y con paletinas fabricadas en este mismo material. Estos dos clásicos del vending tendrán que transformase de aquí al año 2021, según las nuevas normas y medidas que plantea la Unión Europea.

Los plásticos de un solo uso tienen los días contados. La sintonía entre las instituciones para reducir la presencia de este material en la vida cotidiana de los ciudadanos es un hecho que empieza a hacerse notar ante los problemas ecológicos que genera, principalmente para los océanos y la vida marina. Aceptado esto, la discusión en Bruselas se centra en la velocidad de su retirada y en qué productos se verán afectados.

En mayo, la Comisión Europea ya propuso prohibir la venta de pajitas, platos, vasos, cubiertos y palitos de plástico de un solo uso. Y planteó que todos ellos fueran reemplazados por sus equivalentes biodegradables.

Ahora, los bastoncillos de algodón (excepto aquellos que se utilicen por motivos médicos), también aparecen incluidos en esa lista de mercancías abocadas a la extinción; así como los palitos para sujetar globos, los productos de plástico oxo-degradable y los envases de comida rápida de poliestireno expandido.

Plástico y vending

Por lo que respecta al consumo de determinados productos que resultan contaminantes, pero para los que no existe alternativa, tendrá que reducirse al menos el 25% para 2025. En esta categoría están los envases de un solo uso para hamburguesas, sándwiches, frutas, verduras, postres y helados. Otros plásticos, como las botellas para bebidas, deberán recogerse separadamente, y su porcentaje de reciclaje tendrá que alcanzar el 90% en 2025.

No obstante, el horizonte está ahí y el vending va a tener que adaptarse a alternativas al plástico. Entre ellas, una que se apunta con cierto peso son los vasos de papel, hasta ahora más caros que el plástico y el poliestireno pero que, con el aumento de la demanda que se prevé, podría entrar en unos precios asequibles para los operadores y que no repercuta demasiado sobre el consumidor final.

Los vasos de papel y cartón en estos momentos apenas representan un pequeño porcentaje de todos los que se comercializan en el mercado, pero la transición ya ha comenzado, especialmente en países como Francia, y el objetivo que se persigue a nivel europeo es que el cambio se termine realizando sin demasiados obstáculos y pérdidas.

El debate se ha abierto entre los operadores de vending y se han puesto encima de la mesa cuestiones tan importantes como que sean los Estados miembros los que diseñen planes nacionales para incentivar el uso de productos que puedan ser reutilizados, así como el reciclaje.

En este sentido, se vuelve a hacer mención a la necesidad de establecer nuevos sistemas de recogida, incluyendo la recuperación del SDDR (Sistema de Depósito, Devolución y Retorno) como recomendación para la obtener materiales de calidad y la necesidad de que los productores pongan más recursos para ayudar a la administración a cubrir los costes de gestión de los residuos.

Esta normativa planteada por la Cámara Europea, de momento no es definitiva, pero ha abierto la puerta a un nuevo modelo que con el tiempo podría ‘cambiar el paisaje’; también el del sector del vending.

¡Seguiremos atentos!

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